adn galeria
català  ·   castellano  ·   english
adn galeria
C. Enric Granados, 49
08008 Barcelona
Tel. +34 93 451 00 64
Democracia. Ser y durar

ADN Galería inaugura su nueva temporada con las exposiciones personales Cuestión de fe de Chus García-Fraile y Ser y durar de DEMOCRACIA.

 

Ambas propuestas formulan preguntas sobre los sistemas de creencia que han permeado nuestra sociedad así como sus mutaciones y nuevas expresiones en un contexto de globalización que afecta a las instituciones políticas, económicas y culturales a nivel mundial. Uno de los puntos de anclaje de la cultura europea, la religión, aparece aquí en relación con otras ideologías de los siglos XX y XXI. A través de la reapropiación o la desviación de espacios de culto o lugares sacramentales, así como de iconografías y gestos conmemorativos, las obras expuestas evocan las herencias ideológicas, su permanencia o desaparición, en estos tiempos de cambios radicales.
 

La obra de DEMOCRACIA proyecta estas interrogaciones en la esfera de una problemática memoria histórica española confrontada a la reutilización de los espacios, a la cartografía de un territorio conmemorativo. El colectivo madrileño presenta un mediometraje mono-canal, que constituye la segunda parte del proyecto Ser y Durar, expuesto en 2010 en ADN. 

“Ser y Durar” es el lema emblemático del parkour (también designado como “arte del desplazamiento urbano”), una disciplina que consiste en alcanzar un punto de la manera más directa posible, superando obstáculos arquitectónicos y mobiliario urbano en el camino. El video de Democracia documenta una sesión de parkour dentro del Cementerio civil de la Almudena, en Madrid. En esta parte de la necrópolis, fundada por un decreto real en 1883, están sepultadas las personas que no profesan la religión católica, además de una sección consagrada a los judíos. Reposan ahí importantes figuras republicanas, socialistas, así como intelectuales, cuyos epitafios expresan valores laicos, sean de orden político, idealista o personal. En un contexto español donde la herencia católica permanece omnipresente y sigue condicionando parte de la vida pública, la ausencia de referencia a la creencia en una vida extra-terrenal es en sí una postura ideológica fuerte. La intervención de los traceurs (así se denominan los practicantes del parkour) que recorren las superficies de las tumbas en una especie de mapeo operado a través del movimiento, la sensación física de los volúmenes y de la gravedad, se yuxtapone a este lugar politizado como una acción ajena, que usa del espacio memorial para su propia práctica.
 

El video Ser y Durar pone en escena la estratificación del espacio urbano, no solo en términos entrópicos, sino también a través de la transitoriedad de las ideas, utopías, creencias, que se transforman a lo largo del tiempo. Mientras uno de sus principios es no volver a pasar por el mismo punto, la práctica del parkour niega de cierta manera la temporalidad que determina la historia. Así como lo enfatiza DEMOCRACIA, los traceurs no tienen memoria, se acercan a los espacios y estructuras urbanas como a un lugar sin pasado, de improvisación y adaptación permanente. Para los artistas, esta actitud emparenta a los traceurs con un grupo que practica la guerrilla urbana, intentando sobrevivir en un contexto de capitalismo que manipula constantemente nuestra percepción de los espacios y recuerdos para  producir a la vez deseo de consumo y pasividad.     

      

El proyecto Lampadarios.G20 de Chus García-Fraile parte de la idea según la cual la religión, punto de referencia y catalizador de muchas actuaciones a lo largo de la historia, ha sido substituida por otros sistemas ideológicos, en particular políticos. Vehículos de utopías cuyo fracaso ha dejado su marca sobre el siglo pasado, han acabado disolviéndose en la matriz única del capitalismo neoliberal.
 

En la entrada de la galería, esculturas representan las típicas bandejas con velas o cirios que se encuentran en las iglesias para pedir indulgencia. Aquí, las velas coloreadas forman el dibujo de banderas nacionales de Francia y Reino Unido. García-Fraile ha elegido las banderas de dos de las grandes potencias mundiales, integradas en el G20, sugiriendo que la figura del estado nación y, sobretodo, de las organizaciones transnacionales que controlan las transacciones a nivel mundial, han suplantado el poder de la religión.
 

Una serie de cajas de luz reproduce la imagen de estas instalaciones en el lugar de culto: delante del altar, cerca del corazón sagrado del ábside, las banderas nacionales lucen y se consuman lentamente, irrumpiendo en un espacio religioso que refleja otra temporalidad y momento histórico. En un contexto en el que se hace evidente la impotencia de los poderes nacionales como entidades políticas frente a intereses y sistemas determinados por la economía global, la obra de García-Fraile aparece como particularmente pertinente. No solo vuelve a recordar que el estado-nación se ha afirmado como una fuente de fe muy potente a lo largo del siglo pasado, generando a su vez “cruzadas” de purificación nacionalistas de dramáticas consecuencias, sino que evoca también la cuasi obsolescencia de este concepto. En efecto, paradójicamente, las grandes potencias mundiales son relativamente débiles fuera del contexto de una organización transnacional. Adquieren y conservan peso político, económico y militar solo si se incorporan a una superestructura supranacional, como en el caso del G20. 

En este sentido, la bandera es también una reliquia o un exvoto, destinado a ser conmemorado como icono del pasado. Un video que muestra la consumición acelerada de una bandera reenvía a esta desaparición programada, aunque constantemente re-actualizada a través del loop video. La consumición adquiere aquí varias resonancias: el fuego de la vela reenvía a un nuevo icono idolatrado, así como a su desaparición, cuando su huella se reduce a un goteo de cera y el olor del humo.
 

Lampadarios G20 evoca también la dicotomía entre la creencia en una ideología religiosa  que promete un paraíso post-mortem, y las ideologías políticas modernas que apostaron por la  realización de sus objetivos aquí y ahora. Como observa la artista, “antes te excomulgaban, ahora te echan del partido. ¿Pueden considerarse las ideologías políticas como las nuevas religiones?”

Disseny web: activaweb.net